Cuando los edificios son pensados, diseñados, construidos y operados considerando la minimización del impacto ambiental, suceden buenas cosas, no sólo para el medioambiente, sino también para las personas que trabajan y viven en él.

En la actualidad, varias iniciativas ambientales del mercado ofrecen incentivos a través de los programas de certificación. Uno de ellos es la certificación LEED del Consejo de Edificios Ecológicos de Estados Unidos.

En la actualidad, la mayoría de las compañías que fabrican productos de electricidad tiene claro que atravesar un programa de certificación puede resultar desafiante. Por ello, es importante contribuir a esta iniciativa de certificación ambiental desarrollando un conjunto de productos que iluminan y distribuyen energía de manera eficiente y con conciencia de costos.

El sistema de calificación de la certificación LEED es una buena base para medir la sustentabilidad, aun cuando su objetivo no sea obtener la certificación. LEED es un estándar voluntario para edificios ecológicos creado por el Consejo de Edificios Ecológicos de Estados Unidos (USGBC, por sus siglas en inglés), una organización estadounidense sin fines de lucro de apoyo ambiental independiente, que reúne a un grupo de líderes que trabajan para promover los edificios ambientalmente sustentables.